LA AMORTIZACIÓN CONTABLE

La amortización tiene como objetivo reflejar la depreciación de un bien, en términos contables. Esta depreciación puede venir dada por el uso de dicho bien o la obsolescencia del mismo. Contablemente la amortización se contempla como un gasto, incluyéndose dentro del grupo 6 de cuentas del Plan General Contable. Obviamente no supone una salida de dinero como tal, sino que actúa disminuyendo el valor del activo.

Causas de depreciación à Uso del bien / Obsolescencia por el paso del tiempo y avances tecnológicos.

En muchos negocios, la amortización puede suponer el mayor de los gastos de actividad. Ejemplos claros podrían ser los gimnasios o las empresas de renting de maquinaria o coches. En un gimnasio las máquinas de musculación se van deteriorando a medida que los clientes las usamos, hasta que, llegado un momento, ya no funcionen correctamente y dejen de servir, llegando al fin de su vida útil.

Existen distintos métodos de amortización:

Amortización lineal – El gasto de amortización es igual para cada periodo y se calcula teniendo en cuenta el valor inicial del bien, su vida útil y el valor residual.

Amortización por dígitos crecientes o decrecientes – En el caso de la amortización por dígitos la cuota de amortización varía de un periodo a otro. En el caso de la amortización por dígitos crecientes, la cuota de amortización aumenta a medida que avanzamos en la vida útil del bien. Por lo contrario, con el sistema de amortización por dígitos decrecientes, las cuotas de amortización van disminuyendo de ejercicio en ejercicio.

Amortización con porcentaje constante – Se aplica un mismo porcentaje sobre el valor neto contable (VNC) del bien en cada uno de los ejercicios. Como decimos, el porcentaje es constante, no así las cuotas de amortización. El valor neto contable va disminuyendo año tras año y, de igual forma, la cuota de amortización, al ser calculada aplicando el porcentaje sobre ese VNC, cada vez menor.

Estos son los métodos más conocidos, no obstante, el más empleado es el método de amortización lineal ya que se trata de un método sencillo y aplicable a la gran mayoría de bienes.

AMORTIZACIÓN EN LOS ESTADOS FINANCIEROS.

El gasto por amortización queda reflejado prácticamente en todos los estado financieros, en algunos lo hace de forma directa y, en otros, de forma indirecta, a través del resultado del ejercicio.

Cuenta de Pérdidas y Ganancias – Tal y como hemos comentado previamente, la amortización supone un gasto y, como tal, ha de ir reflejado en la cuenta de resultado, donde se reflejan los ingresos y gastos del ejercicio. Se contempla como un gasto de explotación para el cálculo del resultado de explotación. En la cuenta de Pérdidas y Ganancias se incluirá únicamente la amortización correspondiente al ejercicio en cuestión.

Balance – La amortización se incluirá dentro del activo y tendrá signo negativo ya que actúa disminuyendo el valor del mismo. En este caso, se incluirá la amortización acumulada hasta el momento en el que se elabora el balance.

Memoria – En la memoria se detallará el gasto de amortización contemplado en el ejercicio, así como la amortización acumulada y, el método de amortización empleado para el cálculo. No olvidemos que la memoria tiene como objetivo explicar al usuario y facilitar la comprensión de los Estados Financieros.

Estado de Cambio del Patrimonio Neto y Estado de Ingresos y Gastos reconocidos – La amortización se contempla de forma indirecta a través del resultado del ejercicio.

Por último, la amortización será registrada en nuestro libro diario y mayor. Estas son las distintas cuentas que la contemplan:

(680) Amortización del inmovilizado intangible

(681) Amortización del inmovilizado material

(682) Amortización de inversiones inmobiliarias

(280) Amortización acumulada del inmovilizado intangible

(281) Amortización acumulada del inmovilizado material

(282) Amortización acumulada de inversiones inmobiliarias

No tenemos  que perder de vista la lógica de estas amortizaciones y sus aplicaciones. La contabilidad y los Estados Financieros han de mostrar la situación real de la empresa. Un bien va perdiendo valor con el tiempo, como es lógico… los coches, los móviles, una mesa o un ordenador, todo se deteriora y pierde valor. Ese bien, pertenece a la empresa y, si el bien pierde valor, la empresa también lo hace. Para reflejarlo empleamos esta amortización, que, como hemos dicho anteriormente NO SUPONE UNA SALIDA DE DINERO (gasto ≠ pago).

¿Qué es una Oferta Pública de Adquisición? – La OPA.

Para explicar que es la OPA nos ayudaremos de la definición establecida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Entendemos por una Oferta Pública de Adquisición (OPA) la operación por la cual una o varias personas físicas o jurídicas (sociedades) ofrecen a todos los accionistas de una sociedad cotizada en bolsa la compra de sus acciones o de otros valores que permitan adquirirlas a cambio de un precio.

Las OPAS permiten llevar a cabo un proceso de acciones de forma más o menos rápida y organizada y resulta mucho menos costoso que comprar las acciones a cada uno de los accionistas de forma individual en el mercado, ya que el interés y demanda continuada iría encareciendo de forma progresiva el valor en el mercado de las acciones.

La empresa que realiza la OPA ha de realizar un publicar un folleto informativo, especificando detalladamente todos los aspectos relevantes de la operación. Se incluirán los precios ofrecidos por las acciones, los plazos de liquidación, finalidad de la OPA, etc. En todo caso, la operación ha de estar autorizada por el organismo oportuno, en el caso de España, la CNMV.

La OPA tiene diversas finalidades, entre ellas facilitar al adquiriente la adquisición de un gran número de acciones. De cara al accionista también existe cierto beneficio, o más bien una especie de protección. Todos los accionistas son tratados en condiciones de igualdad y, por lo general, el precio ofrecido por las acciones es superior al ofrecido en el mercado, para que la oferta resulte atractiva.

Existen casos en los que la OPA ha de lanzarse por el 100% de las acciones:

  • Reducción de Capital – Supone una modificación importante de los estatutos, de forma que el accionista ha de tener la posibilidad de vender sus acciones.
  • Toma de control – Cuando se adquiera el 30% o más de las acciones de la compañía o se cuente con más de la mitad del órgano de Administración.
  • Exclusión de cotización bursátil – En caso de que la compañía decida dejar de cotizar en bolsa.

En el caso de las OPA’s lanzadas por el 100% de las acciones si, concluido el plazo establecido en la OPA, la oferta cuenta con más de un 90% de aceptación se puede dar dos situaciones:

  • Sell Out: EL oferente puede exigir la venta forzosa a aquellos accionistas que no hayan aceptado la oferta.
  • Squezze out:  Cualquier accionista podrá exigir al oferente que compre sus acciones al precio ofertado.

Una vez realizada la OPA, los accionistas tendrán un plazo para aceptar la oferta o declinarla. Si cumplido ese plazo la oferta cuenta con la aceptación del mínimo de accionistas establecido por ley, las acciones son vendidas a la empresa que ejerce la OPA. En caso de que no se cumplan estos mínimos, la OPA queda anulada.

Cuando el Consejo de Administración de la empresa opada, la que se pretende adquirir, está de acuerdo con la oferta nos encontramos ante una OPA amistosa. En caso de que exista disconformidad y oposición nos encontraríamos ante la denominada OPA hostil.

¿Por qué razones puede darse una OPA hostil? Puede darse en caso de que el precio ofrecido no parezca justo para el Consejo de Administración, que las intenciones de la empresa que realiza la Oferta no sean buenas y no vayan a suponer algo positivo para la compañía, por ejemplo.

Tenemos que tener en cuenta que, en muchos casos, en medio de este proceso surge una OPA competidora. Una empresa que presenta una OPA que afecta a valores ya afectados por una OPA previamente. Dos empresas rivalizan por adquirir acciones de otras a través de OPA.

Surge la figura del “Caballero Blanco” – Forma de defenderse de la OPA hostil. Si se presenta otra OPA con mejores intenciones y que reporte un mayor beneficio para accionistas y compañía, esta sociedad será el denominado “Caballero Blanco”.

  • Una compañía quiere comprar acciones de otra o adquirirla en su totalidad.
  • Conlleva el trato igualitario de todos los accionistas de la compañía objeto de la OPA.
  • Aprobadas necesariamente por la CNMV.
  • OPA competidora y Caballero Blanco.
  • OPA lanzadas sobre el 100% de las acciones y con aceptación > 90% ; Sell out y Ssquezze out.

Algunos ejemplos reales de OPAs llevadas a cabo en nuestro país en los últimos años:

  • “Fridman se hace con el 70% de la cadena Día tras la OPA” -18/05/2019 Pilar Blázquez, La Vanguardia.

OPA hostil que finalizó con aceptación y un 69.46% del capital – Única opción para salvar a la cadena de una quiebra inminente. La CNVM tuvo que ceder en algunos de los requisitos impuestos para la aprobación de la OPA debido a la situación financiera de la cadena. Una vez Friedman se hace con la compañía comienza un proceso de transformación en la cadena, ampliando líneas de negocio, cambios drásticos en sus establecimientos con comida para llevar y espacios para consumir los productos.

Fridman se hace con el 70% de la cadena Dia tras la opa (lavanguardia.com)

  • “Naturgy alcanza el precio de la OPA de IFM y complica su oferta” –  13/07/2021 Rubén Esteller, El Economista.

El pasado mes IFM lanza una OPA sobre la compañía Naturgy. Actualmente la cotización de las acciones de Naturgy cuentan con un valor en el mercado superior al ofertado por IFM, de esta forma, está complicado que los accionistas cedan y acepten la OPA.

Naturgy alcanza el precio de la opa de IFM y complica su oferta – elEconomista.es

Estos son solo dos ejemplos de los muchos que podemos encontrar de OPA en nuestro país y que, poco a poco, iremos viendo y tratando en mayor profundidad.

2021 – El año del cambio y de la adaptación organizacional.

La Covid-19 ha dado la vuelta a nuestras vidas, de eso no cabe duda. Nuevas formas de viajar, nuevas formas de ocio, de relacionarnos, apuestas por formas alternativas de negocio y nuevas formas de trabajar han sido algunos de los grandes cambios que nos ha traído esta pandemia.

En 2020, de manera impuesta, se instala en nuestras vidas el teletrabajo. Hasta el momento, en España, esta forma de trabajo era completamente inusual. En nuestro país predomina una mentalidad tradicional donde los conceptos rendimiento y presencialidad van de la mano. No es de extrañar puesto que la mayoría de las empresas cuentan con estructuras organizativas tradicionales, verticales, basadas en niveles jerárquicos, tareas y responsabilidades claramente definidas y con escasa capacidad de delegación. La supervisión directa ha sido el método de control más extendido en términos generales. Si bien es cierto que existen profesiones y sectores donde el teletrabajo es mucho más viable que en otros casos.

Los trabajadores han encontrado en el teletrabajo la vía para llevar a cabo la conciliación entre la vida laboral y familiar de forma efectiva. Tanto es así que, una vez finalizado el confinamiento domiciliario y avanzado en la vacunación, muchas empresas han optado por mantener el teletrabajo. Muchas de ellas lo han hecho de forma voluntaria, puesto que han comprobado de primera mano que, el rendimiento no siempre ha de ir ligado a la presencialidad. En otros casos, las empresas se han visto obligadas a mantener el teletrabajo e incluso potenciarlo por la propia presión de los trabajadores. Las prioridades de la fuerza de trabajo están cambiando, en muchos casos se prioriza la posibilidad de teletrabajar por encima del salario y todo ello se está traduciendo en movimientos y cambios en el mercado laboral.

El teletrabajo implica un claro cambio en el modelo organizacional. Conlleva pasar de estructuras organizativas verticales y tradicionales a modelos organizativos horizontales, basados en el trabajo en equipo, delegación de responsabilidades y toma de decisiones, pero, sobre todo, requiere de confianza en el trabajador.

  • Teletrabajo impuesto por una pandemia y que llegó para quedarse.
  • Trabajadores que exigen teletrabajo como vía para conciliar vida laboral y familiar.
  • Calidad de vida por encima del salario.
  • Movimientos en el mercado laboral provocado por la oferte de teletrabajo.
  • Presencialidad y rendimiento no siempre van de la mano.
  • De modelos puramente verticales a estructuras organizativas mucho más horizontales, basadas en el trabajo en equipo, flexibilidad, delegación y confianza.

La nueva normalidad poco tiene que ver con nuestra vida antes de la pandemia y, como vemos, ha supuesto un antes y un después en muchos aspectos, como la forma de trabajar. Las empresas tendrán que adaptarse, muchas de ellas han iniciado una transición en su modelo organizativo. Se trata de un trabajo de fondo, que conlleva tiempo, mucho esfuerzo y conocimiento del funcionamiento de la organización en sí. El teletrabajo será efectivo siempre y cuando exista una medida del rendimiento clara. Establecer estas medidas no siempre es fácil, pero de ello depende el éxito o fracaso de esta forma de trabajar.

El teletrabajo no solo tiene aspectos positivos para el trabajador, también para la empresa. Bien gestionado puede suponer un verdadero ahorro en costes y un incremento en el rendimiento si se consigue mantener la motivación del empleado. Un aspecto negativo del teletrabajo es la falta de sentimiento de pertenencia a un grupo, a la empresa, por la pérdida de contacto físico con la organización y los compañeros. El mantener un sentimiento de “familia”, un entorno laboral positivo y, en definitiva, la fidelización del empleado es crucial y, por ello, desde mi punto de vista, lo ideal sería compaginar teletrabajo y trabajo presencial.

A lo largo de la historia determinados acontecimientos han supuesto un antes y un después en las estructuras organizativas. Revoluciones industriales, guerras mundiales, proceso de globalización o el surgimiento de empresas puramente tecnológicas son algunos de ellos, a los que a día de hoy podemos sumar con total seguridad la pandemia. ¿Estamos preparados para el cambio?